Dengue en Cuba
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Dengue en Cuba
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Sociedad
Un molesto inquilino

El , otro 'enemigo' a combatir que no existe para los medios de
comunicación pero sí en los enfermos.

Federico Fornés, La Habana

viernes 12 de octubre de 2007 6:00:00

A principios de junio pasado, el vicepresidente Carlos Lage fue
categórico: no existe "ni un solo caso de dengue" en el país. Decir lo
mismo ahora lo convertiría automáticamente en un mentiroso.

En varios municipios de La Habana, estudiantes de medicina y activistas
de salud, chequeados por médicos comunitarios, están pesquisando casa
por casa las personas con fiebre. Afanosamente buscan posibles casos de
dengue.

"Sí, estamos en eso. Hay ya algunos casos", reveló una doctora en medio
del levantamiento en el municipio La Lisa, en el oeste metropolitano.

Fuentes médicas municipales no quisieron informar sobre el número de
enfermos, pero a cambio precisaron que no se habían reportado casos de
la peligrosa variante hemorrágica, potencialmente letal.

"Las personas que presentan fiebre son tenidas en observación en sus
casas y 24 horas después, de continuar el estado febril, son llevadas a
la policlínica para un examen de sangre", explica una de las doctoras a
cargo de la operación de pesquisaje.

En las mañanas, han vuelto a sonar las estridentes bazukas. Contienen
una mezcla de gasolina con un potente plaguicida, en algunos casos
malathion, que debe nebulizarse con protección respiratoria. Casi
ninguno de los voluntarios porta careta, con mucho, se tapan la cara con
pañuelos húmedos.

La calla. Un espacio televisivo semanal continúa ofreciendo
pautas de cómo eliminar los posibles criaderos de , el
trasmisor de la enfermedad, pero no refiere casos de infestación.

El tema es abordado nuevamente con las cortapisas del secreto de Estado.

Recurrencias

Hace poco más de un año, casi simultáneamente con la decimocuarta Cumbre
de los Países No Alineados en La Habana, hubo una explosiva de
dengue, que nunca fue reconocida por las autoridades.

Miles de enfermos en hospitales especialmente habilitados, aviones que
sobrevolaban la capital con aspersores, carros nebulizadores por
avenidas que hacían desaparecer con cortinas de humo, inspectores de
salubridad hasta los domingos, todo un teatro de operaciones que nunca,
sin embargo, respondió a una epidemia declarada de acuerdo con el
silencio mediático.

A mediados del año en curso, cerca de dos millones de cubanos se
movilizaron un fin de semana en tareas de limpieza y saneamiento para
erradicar eventuales criaderos.

De acuerdo con expertos, más del 70% de los focos de mosquitos Aedes
Aegypti son hospedados en el sector residencial. En 2006, varias
empresas fueron multadas por los gobiernos locales por pésima y
negligencia.

"¡Ojo: el mosquito no se ha ido!", advirtió el oficialista en
enero pasado.

El vocero del Partido Comunista afirmó entonces que "la solución
definitiva del problema" está relacionada "con el fomento de una perenne
cultura sanitaria y no con el desarrollo de eventuales campañas,
altamente costosas en personal y recursos materiales y financieros".

La aparición del mosquito en diferentes puntos de la Isla se da desde
junio de 2006 y, según reportes oficiales, había en enero pasado más de
60 áreas de salud con alguna afectación. Asimismo, fueron detectados
1.320 focos con presencia del insecto, 145 de ellos en centros laborales.

"Todos los cubanos somos responsables de la eliminación del Aedes
Aegypti", indicó el diario, tras criticar a quienes "eventualmente
alegan suspicacias de seguridad doméstica, enfermos en la y
otras sinrazones con el ánimo de disuadir" a los fumigadores.

La mayoría de ellos son trabajadores reclutados de áreas ajenas a la
salud pública. Muchos son militantes del Partido o de la juventud
comunista comprometidos por sus grupos de base para "apoyar la tarea de
higienización y saneamiento".

Otros provienen de las filas de los desempleados. Reciben un salario
sobre los 300 pesos, unos 12 CUC. No son pocos los casos de hurtos
menores en el sector doméstico atribuidos a tales fumigadores.
Cartel en un consultorio médico

Cartel en un consultorio médico.

Ampliar
Peligro regional

, Chile y Uruguay son los únicos países latinoamericanos donde el
dengue no es endémico, pero de 1977 a 2002 la Isla sufrió cuatro
epidemias y un pequeño .

La más reciente epidemia declarada ocurrió entre junio de 2001 y marzo
de 2002, con 14.524 casos, 81 de dengue hemorrágico, de los cuales
fallecieron tres, todos de Ciudad de La Habana, según un estudio
especializado.

Esa vez hubo el peligro de que el dengue se estableciera de forma
endémica. Se evitó con una intensa y costosa campaña de control y
eliminación de la epidemia. Otras epidemias similares han afectado
recientemente las provincias orientales, sobre todo Santiago de Cuba,
pero las autoridades han callado sobre la cantidad de enfermos y fallecidos.

Es difícil que Cuba escape al rebrote regional de dengue. Uno de los
peores renuevos de la enfermedad en décadas se está diseminando como una
marea imparable por Latinoamérica y el Caribe, donde está enfermando a
miles de personas y ha matado a casi 200 en lo que va de año.

Los mosquitos que portan la enfermedad tienen la mesa servida. Amplias
"villas miseria" llenas de aguas estancadas en basureros y neumáticos
viejos. Los expertos aseguran que el dengue está alcanzando niveles
récord este año, en momentos en que la época de lluvias en muchos países
entra en su apogeo.

"Si no lo frenamos, va a intensificarse y a cobrar un mayor saldo social
y económico en estos países'', alertó el doctor José Luis San Martín,
jefe de los esfuerzos antidengue de la Organización Panamericana de la
Salud (OPS), la agencia regional de salud pública.

El mediocre estado de la higiene en Cuba, sus bolsones de pobreza y
hacinamiento, y la prodigalidad de las lluvias este año —a 83% de su
capacidad se hallan los sistemas de embalse del país—, unido a la
negligencia social, están detrás de los casos de dengue, además del
trasiego de pasajeros procedentes de zonas infectadas.

El gobierno promete…

Para fines de 2008, Cuba deberá contar, según las autoridades, con una
planta moderna para producir bioplaguicidas a gran escala, que tienen
alta efectividad en el combate de vectores, las ratas entre ellos, estas
últimas otras de las plagas que parece incontrolable en la Isla.

De acuerdo con José Fraga, director de Laboratorios Biológicos
Farmacéuticos (Labiofan), la fábrica producirá sustancias ecológicas
para el control de los mosquitos Aedes Aegypti. Se trata de los
productos Griselef y Bactivec, cuya acción es inmediata y permitiría el
control total de larvas.

Por otra parte, en noviembre pasado, científicos cubanos informaron que
trabajan intensamente en un proyecto de vacuna contra el dengue, así
como en el desarrollo de antivirales inhibidores del virus de esa
enfermedad, endémica en casi toda América Latina y el su
deste asiático.

"Todavía estamos en estudios preclínicos, avanzados (…) haciendo
experimentos en monos", dijo a la prensa el director de Investigaciones
Biomédicas del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba,
Gerardo Guillén.

"Hasta que no tengamos el resultado de esos experimentos, no vamos a
poder prever con mas precisión cuándo podríamos tener un producto para
aplicaciones humanas", indicó.

El biopreparado en el cual trabajan los científicos cubanos "está
dirigido contra los cuatro virus del dengue".

Sin embargo, el propio Guillén fue sobrio en las expectativas y estimó
como "razonable" un lapso de cinco años para obtener una posible vacuna
eficaz contra la enfermedad.

Mientras tanto, la suciedad, el misterio informativo del gobierno y la
inconstancia en la prevención de los focos, hacen de las suyas.

Dirección URL:
http://www.cubaencuentro.com/es/encuentro-en-la-red/cuba/articulos/un-molesto-inquilino

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